Lopez-Chavez on Fábregas, 'Quebrada en el Gran Norte'

Author: 
Ángel Fábregas
Reviewer: 
Celia Lopez-Chavez

Ángel Fábregas. Quebrada en el Gran Norte. Granada: Esdrújula Ediciones, 2017. 367 pp. $18.00 (paper), ISBN 978-84-17-04248-6.

Reviewed by Celia Lopez-Chavez (University of New Mexico) Published on H-NewMexico (September, 2018) Commissioned by Tomas Jaehn (Special Collections/Center for Southwest Research)

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Nuevo Mexico: Facts and Fiction

Históricamente parte del imperio español (1598-1821), luego del México independiente (1821-48) y ahora parte de los Estados Unidos de América, Nuevo México tiene una historia fascinante, en la que la realidad puede fácilmente superar la ficción. La presencia de culturas indígenas nómadas y sedentarias que se remonta a 12.000 años atrás, la fuerte impronta de la colonización española, la cultura mexicana y posteriormente la presencia anglo-americana, han dado a la historia de esta región una serie de matices, colores, contradicciones y maravillas que sin duda atraen tanto a un lector de historia como a uno de ficción. Esta novela de Angel Fábregas ofrece una historia atrayente a lectores con ambas preferencias.

En recientes décadas se han publicado varias novelas en inglés inspiradas en la historia colonial de Nuevo México y, en particular, en conquistadores como el gobernador y adelantado Juan de Oñate, a quien el historiador Marc Simmons ha llamado “El último conquistador”. También existe narrativa en inglés que cubre el período mexicano y los comienzos del conflictivo período de dominación estadounidense. Pero sólo hay una novela sobre Nuevo México que ha sido publicada en ambos idiomas, inglés y castellano: Al oeste de Babilonia (castellano en 1999, inglés en 2002), por Eduardo Garrigues, escritor como Fábregas de España, e igualmente fascinado por el “oeste americano”.

Para aquellos que conocen la geografía y la historia de Nuevo México, es un deleite leer Quebrada en el Gran Norte y encontrar tantos personajes y hechos históricos enclavados en su maravillosa geografía. Para quienes conocen poco de esta región, la novela ofrece una excelente introducción ya que mezcla historia y ficción en su justa medida y deja al lector no sólo queriendo saber más, sino también con el deseo de visitarla y adentrarse en sus rincones más remotos. Esta novela debería ser traducida al inglés para así llegar a una mayor audiencia. La narración tiene de todo, pero especialmente contiene tres aspectos fundamentales que la hacen una buena novela histórica: elegancia y creatividad en el estilo, suspenso en el argumento y una historia basada en una buena investigación histórica.

El estilo literario de Fábregas se refleja en frases y descripciones que dejan al lector ávido de buena literatura con ganas de querer leer más. Refiriéndose a Rodrigo Ubeda y Carvajal, el protagonista principal y cuyos recuerdos de su vida son el hilo central, el autor articuladamente y poéticamente describe a su personaje en pasajes como éste: “Conforme se le abrían los poros del recuerdo, una serenidad de árbol antiguo parecía brotarle de dentro; la estancia respiraba la dignidad marchita de los ocasos” (48). El lector puede estar seguro que encontrará un estilo elegante y creativo, propio de una buena pluma.

La narración está dividida en secciones, cada una en referencia a un lugar geográfico (Granada, México, Nuevo México, Santa Fe, Quebrada en el Norte, Taos, Comanchería, Gran Norte, Cádiz, Minorá). La historia comienza en tercera persona, pero las voces de otros personajes también figuran de forma predominante en el texto. Estos personajes secundarios entran en diálogo con el protagonista central y en ocasiones, toman igual importancia que el personaje de Rodrigo. Por medio de la presencia de diferentes voces, la estructura de la narración contribuye a la creación de suspenso ya que el lector no puede anticipar desde el punto de vista de quién serán contadas las próximas páginas o secciones de la historia.

Rodrigo Ubeda y Carvajal nació en Granada, España, hacia mediados del siglo XVIII. Con sus padres, de origen sefardí, emigró a Nueva España (México) cuando tenía aproximadamente ocho años de edad. La cuestión de la conversión de sus padres al catolicismo, especialmente la de su madre, es uno de los temas centrales, hasta el punto de ser la razón de su salida de España y posterior condena al destierro por parte de la Inquisición de México. Así es como la familia llega a Nuevo México. Si bien históricamente se trata de una presencia más bien tardía de cripto judíos, tanto en España como en México y Nuevo México, el autor es conciente de este hecho histórico e intenta mostrar al lector hasta qué punto la historia sigue respondiendo a una realidad histórica. Por ejemplo, el autor menciona que los últimos Autos de Fe en Granada corresponden más o menos a la primera mitad del siglo XVIII.

Históricamente, la novela comienza a principios del año 1822 en Santa Fe, Nuevo México, con la celebración de la independencia de México de España.  El español de origen murciano Facundo Melgares fue el último gobernador de Nuevo México durante la administración española y tuvo que aceptar la realidad de convertirse en el primer gobernador de la nueva república mexicana. En medio de estos hechos Rodrigo comienza a relatar su vida a su fiel criado y amigo Juan José (del pueblo de Tesuque) y a la genízara (nativo americana criada por español) Manuelita.

A lo largo de la narración de las memorias de Rodrigo, uno de los mayores objetivos del autor es enfatizar la idea de que toda vida humana es circular. En este caso la vida comienza y termina en Granada, y Fábregas teje la historia de una vida que es geográfica y culturalmente muy amplia. En términos modernos diríamos “global”.

Rodrigo cuenta su historia que cubre un período histórico que se extiende desde la emigración de las últimas familias judías conversas de España, a la vida política y cultural del Virreinato de Nueva España, al fin de Nuevo México como colonia española, los comienzos de la república mexicana y el arribo de los anglo americanos “hombres de la montaña”. Este grandioso marco histórico cubre también las campañas militares al territorio comanche durante el período español, incluyendo la batalla contra el famoso líder comanche Cuerno Verde. El autor incorpora personajes históricos reales como relaciones personales muy cercanas a Rodrigo, tales como Pedro Bautista Pino (primer diputado de Nuevo México a las Cortes de Cádiz), Juan Bautista de Anza (gobernador de Nuevo México entre 1777 y 1787) y Bernardo Miera y Pacheco (explorador y cartógrafo de Nuevo México). De esta manera, Fábregas usa estos personajes para intercalar hechos importantes de la historia de Nuevo México.

El autor mezcla la ficción y la realidad de una manera orgánica, natural. El resultado es muy satisfactorio. Fábregas cumple sobre manera con el objetivo de mostrar el encuentro de mundos antagónicos en el ámbito de la decadencia del poder español pero también de la degradación de las culturas nativo americanas, todo en el marco de la independencia mexicana. La presencia de personajes ficticios tiene siempre un sentido en la novela, no sólo en lo que respecta al protagonista principal, sino también por la presencia de tres mujeres claves en la historia.

Una de estas mujeres es Elena Carvajal, madre de Rodrigo, cuya vida fue marcada por ser judía conversa o nueva cristiana y quien aparece en la historia como un ser misterioso con prácticas sospechosas. Carlota Valverde, de padres españoles, es otro personaje clave. Ella vive en El Paso y es la esposa de Rodrigo.

Entre otros aspectos Carlota representa la contienda por la supervivencia de la cultura europea en la lejana y aislada frontera del norte. Finalmente, Inés, hija de padre criollo (hijo de padres españoles nacido en América) y de madre nativo americana bautizada cristiana, completa la trilogía femenina. Su personaje se convierte en un vínculo importante entre Rodrigo y la tierra nuevo mexicana.

Cada una de estas mujeres constituye un personaje fuerte y fascinante. Gonzalo, el hijo de Inés, será en definitiva también pieza central de la narración y, a través de su historia y la de Inés, el autor es capaz de tejer una trama que refleja muy bien una realidad humana que sólo se puede dar en regiones remotas y multiculturales como Nuevo México. Con buen criterio el autor no desvela el significado del título de la novela hasta bien entrada la historia y sólo puedo insinuar al lector que el título no necesariamente tiene que ver con una característica geográfica, aunque quebradas hay muchas en la geografía de Nuevo México.

La exhaustiva investigación histórica de Angel Fábregas es palpable a lo largo de la novela y el lector la agradece. Transmite mucha información desde las descripciones geográficas (acompañadas por un excelente mapa), hasta los detalles proporcionados sobre personajes y hechos históricos, así como el vocabulario regional que incluye también vocablos medievales que se conservaron (y se mantienen) en el dialecto castellano hablado en Nuevo México. La existencia de un glosario de estos términos y de otros regionales es de gran ayuda para el lector. El hecho de que el autor haya literalmente “pisado” esta tierra y conocido su geografía, le da a su novela el toque fundamental que necesita para ser una historia ficticia y creíble a la vez, en la que su creador transmite pasión y conocimiento por la tierra nuevo mexicana y su gente.

[English version]

Historically part of the Spanish Empire (1598-1821), then of independent Mexico (1821-48), and now part of the United States of America, New Mexico has a fascinating history, in which reality can easily overshadow fiction. The presence of nomadic and sedentary indigenous cultures dating back 12,000 years and the strong imprint of Spanish colonization, Mexican culture, and later, Anglo-American presence, imbue this regional history with a series of nuances, colors, contradictions, and wonders that certainly attract readers of both history and fiction. Angel Fábregas’s novel offers an attractive story for readers of either preference. 

In recent decades, several novels have been published in English that have been inspired by New Mexico’s colonial history, and especially conquistadors like governor and adelantado Juan de Oñate, whom historian Marc Simmons named “the Last Conqueror.” There are also narratives covering the Mexican period and the conflict-ridden period of American domination. But there is only one novel about New Mexico that has been published in both Spanish and English: West of Babylon (Spanish 1999, English 2002) by Eduardo Garrigues, a writer from Spain like Fábregas and equally fascinated by the “American West.”

For those who know New Mexico’s geography and history, it is a delight to read Quebrada en el Gran Norte and to find so many historical events and historical characters embedded in its wonderful geography. For those who know little about this region, the novel offers an excellent introduction for it mixes history and fiction in fair measure and leaves the reader wanting not only to know more, but to visit and explore its more remote corners. This novel should be translated into English to reach a greater audience. The narrative has everything, but above all, it contains three fundamental aspects that make it a good historical novel: an elegant and creative style, a suspenseful plot, and a story based on good historical research.

Fábregas’s literary style is reflected in phrases and descriptions that leave the avid reader of good literature eager to read more. In Rodrigo Ubeda y Carvajal, whose memories of his life are the central theme, the author articulately and poetically fashions the main protagonist: “As it opened pores of memory, an ancient tree of serenity seemed to sprout from within him; the room breathed the withered dignity of the twilight” (p. 48). The reader is sure to find an elegant and creative style, typical of a good pen.

The narrative is divided into sections, each referring to a geographical location (Granada, Mexico, New Mexico, Santa Fe, Quebrada in the north, Taos, Comanche Land, the Great North, Cadiz, Minoa). The story begins in the third person, but the voices of secondary characters also figure prominently in the text. These secondary characters engage in dialogue with the main protagonist, and at times, even take on a prominence equal to Rodrigo’s. Through the presence of different voices, this structure contributes to the creation of suspense because the reader cannot anticipate from whose point of view the next pages or sections of the story will be told.

Rodrigo Ubeda y Carvajal was born in Granada, Spain, in the mid-eighteenth century. With his Sephardic parents, he emigrated to Nueva España (Mexico), when he was about eight years old. The question of his parents’ conversion to Catholicism, especially his mother’s, is one of the central themes of the novel, to the extent that it is the reason for their departure from Spain and later banishment by the Inquisition in Mexico. That is how the family ended up in New Mexico. Although historically this suggests a rather late presence of Crypto Jews in Spain, Mexico, or New Mexico, the author is aware of these circumstances and tries to show to what extent the story corresponds to historical reality. For example, the author notes that the last Autos de Fe in Granada occurred roughly in the first half of the eighteenth century.

Historically, the novel starts early in 1822 in Santa Fe, New Mexico, with the celebration of Mexico’s independence from Spain. Spanish of Murcian origin, Facundo Melgares was the last governor of New Mexico during the Spanish administration and had to accept the reality of becoming the first governor of the newly born Mexican Republic. In the midst of these events, Rodrigo begins to relate his life to his faithful servant and friend, Juan José (from Tesuque Pueblo) and the genízara (Native American raised by Spanish) Manuelita.

Throughout the narrative of Rodrigo’s memories, one of the author’s main purposes is to emphasize the idea that all human life is circular. In this case, life begins and ends in Granada, and Fábregas spins a story of a life that is geographically and culturally very broad. In modern terms, we would say “global.”

Rodrigo’s  story covers a historical period that extends from the emigration of the last Crypto Jewish families from Spain to the political life and culture of the viceroyalty of New Spain, the end of New Mexico as a Spanish colony, the beginning of the Mexican Republic, and the arrival of the Anglo American “Mountain Men.” This almost epic background also includes military campaigns into Comanche territory during the Spanish period, including the battle against the famous Comanche leader Cuerno Verde. The author incorporates real historical characters as Rodrigo’s personal acquaintances, such as Pedro Bautista Pino (New Mexico’s first deputy to the Spanish Cortes), Juan Bautista de Anza (governor of Nuevo Mexico, 1777-87), and Bernardo Miera y Pacheco (New Mexico explorer and cartographer). In this way, Fábregas uses these characters to intersperse important facts from the history of New Mexico.

The author mixes fiction and reality in an organic, natural way. The result is very satisfactory. Fábregas successfully relates the encounters of antagonistic worlds in the context of the decline of the Spanish Empire but also in the context of the cultural denigration of Native American peoples, and he does this all within the framework of Mexican independence. Fictional characters always have meaning in the novel, not only with regard to the main protagonist, but in this case by the presence of three key women in the story as well.

One of those women is Elena Carvajal, Rodrigo’s mother, who is marked by having been a converted Jew or new Christian (Judía conversa or Cristiana nueva) and, as a result, appears in the story as mysterious, with “suspicious” practices. Carlota Valverde, of Spanish parents, is another key character. She lives in El Paso and is Rodrigo’s wife. She represents, among other aspects, the struggle of European culture in a far, isolated northern frontier. Finally, Inés, the daughter of a criollo (son of Spanish parents, born in the Americas) father and a baptized Christian Native American mother, completes the female trilogy. Her character becomes an important link between Rodrigo and the New Mexican land.

Each of these women is a strong and fascinating character. Gonzalo, Inés’s son, will ultimately become a centerpiece of the narrative, and, throughout his and Ines’s stories, the author weaves a plot that successfully reflects a human reality that can only happen in remote and multicultural regions like New Mexico. With good reason the author does not reveal the meaning of the title of the novel until well into the story and I can only hint that the title does not necessarily have to do with a geographical feature, although there are many ravines (quebradas) in New Mexico’s landscape.

Angel Fábregas’s exhaustive historical research is evident throughout the novel and the reader will appreciate it. It conveys a lot of information, from the geographical descriptions (accompanied by an excellent map) to the details provided about characters and historical facts to the regional vocabulary that includes medieval Spanish that was preserved in the Castilian dialect spoken in northern New Mexico. The glossary of these and other regional terms is of great help. The fact that the author has literally “tread” this land and is familiar with its geography, gives his novel the fundamental touch that it needs to be both a fictional and credible story in which its creator transmits passion and knowledge for the New Mexican land and its people.

 

Citation: Celia Lopez-Chavez. Review of Fábregas, Ángel, Quebrada en el Gran Norte. H-NewMexico, H-Net Reviews. September, 2018. URL: http://www.h-net.org/reviews/showrev.php?id=52611

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